Habrá cambios al impuesto para los autos cero kilómetro

Abarcará a menos rodados.

interior grand siena

En los próximos días el Poder Ejecutivo anunciará una serie de modificaciones que permitirán excluir a muchos modelos que hoy están alcanzados y que subieron de precio. Asegura que se modificará es la base imponible pero no la alícuota.

Las automotrices esperan con ansias que se publique en el Boletín Oficial lo que le vienen adelantando desde algunos despachos del Gobierno. “Antes de fin de año está la modificación”, asegura el presidente de una automotriz a quien le contestaron desde las oficinas en el Ministerio de Economía. “Está a la firma de la Presidenta”, agrega un alto ejecutivo de otra de las marcas que fabrican en el país. Es que los próximos días el Ejecutivo publicaría una modificación de la base imponible del Impuesto Interno que hoy se aplica y que es de 30% a todos los 0 km que tienen valor de venta de más de $ 170.000 y de 50% para los que cotizan arriba de 210.000 pesos.
La modificación implicaría una suba de entre el 20% y el 25% en el piso del tributo por lo que en la primera opción serían de $ 204.000 y $ 252.000; y si fuera la segunda opción sería para las unidades de más de $ 212.500 y 315.000 pesos.
Fuentes gubernamentales aseguraron que es cierto que está en estudio una modificación y afirmaron que “la semana pasada hubo reuniones de funcionarios en el más estricto secreto para tratar el tema”. Pero negaron conocer el porcentaje.
“Lo que sí es seguro es que lo que se modifica es la base imponible pero no la alícuota”, agregaron las fuentes oficiales al diario Cronista Comercial.
“A nosotros nos están hablando de esta modificación, no de cambiar la alicuota” dijo a este medio el presidente de una automotriz que suele caminar los pasillos del Ministerio de Economía y cuya marca tiene una buena parte de su portafolio de unidades extra Mercosur.
Que no se modifique la alicuota sigue complicando las operaciones de los importadores que pagan en dólares las unidades que traen del exterior.
“Si aprueban este cambio, y no se frena un poco la presión inflacionaria, lo que obtendrán es, como mínimo, seis meses de aire y que vuelvan a aparecer en las concesionarias unidades que con el aumento de 80% y de 100% no tenían mercado por precio”, aseguraron desde otra de las automotrices que en esta última etapa del año visitó los despachos oficiales.
El problema que se les presenta a las marcas es que el impuesto de 30% y 50% sobre el valor de venta en las concesionarias, en la práctica significa un incremento de 80% y 100% en el precio final.
Cuando el Gobierno anunció el incremento del tributo adujo que se protegía a la industria local y que solo iba a tener efecto en los modelos premium.
Pero, por encima de la discusión que generó tener una mayor presión tributaria -y que todas las automotrices que pasaron por el Ministerio de Economía en el 2014 reclamaron- el problema se creó porque empezaron a entrar dentro del impuesto unidades que son de producción nacional.
La primera en ser alcanzada fue la Toyota SW4. La camioneta fabricada en Zárate hoy con precios entre $ 601.000 y
$ 775.000, y la marca tuvo que derivar casi toda su producción a mercados externos.
El segundo modelo que cayó dentro del impuesto fue el Citroën C4 Lounge que la automotriz francesa produce en El Palomar (las versiones Exclusive Pack cuestan entre $ 330.000 y $ 343.000).
Otra fábrica local que vio caer un modelo fue Ford en la versión tope de gama (Titanium) del Focus III que pasó de $ 239.182 a
$ 362.000 en su entrada de gama. A partir de esto, la marca del óvalo decidió fabricar unidades “a pedido” de las concesionarias.
Además, existe la particularidad de que el tributo no sólo afecta a unidades que ya están en el mercado, sino que también golpea a otras que están a punto de salir, como por ejemplo la Mercedes Benz Vito en su versión para pasajeros.

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