Conflicto: campo-Gobierno.

2008, Julio 17.

 

A las 4:15 de éste nuevo día se daba una circunstancia histórica en el congreso de la nación con un presidente del senado que tenía que desempatar una votación, que lamentablemente algunos cuántos la tomaban como un partido de fútbol, una partida de ajedrez, o lo que es mucho peor la falta envido de un partido de truco, metafóricamente hablando. Y remarco esto último porque se mintió y se especuló mucho, en éste asunto que mantuvo en vilo a la sociedad argentina durante mucho tiempo y que se armaron diferentes “escenarios” a lo largo de éstos meses.

Contento porque se ha puesto de manifiesto la democracia, pero la democracia en serio. No la democracia que algunos usaban como estandarte de una protesta, como escudo de intereses particulares, como aval de un gobierno, como redituable aprovechamiento político.

 Pero, “la democracia es una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo”. Y esto es lo que el Senado ha mostrado en la intensa jornada del 16 de julio, y lo que la Cámara baja ha expuesto días pasados.

 

Me alegra mucho por todos los pequeños y medianos productores que la han peleado, y que la han peleado en serio, pero, que no solamente en estos últimos tiempos han batallado su constancia y perseverancia en el trabajo del campo. Una lucha que viene de algunos cuantos años atrás. Y también es bueno hacer memoria de esto.

 

Me hubiese gustado que algunos cuántos lean un poco la historia argentina para, quizás, entender estos “paisajes” que se han mostrado durante más de 120 días.

 

  Repudio como ciudadano, como periodista, como profesor, como político o simplemente como padre de familia, que como tal  tengo que dar el ejemplo a mis hijas, el comportamiento de algunos personajes que han surgido en éste conflicto levantando ciertas banderas incoherentemente, haciendo apología del egoísmo, expresándose burdamente hacia  nuestra máxima representación institucional, a los incitadores de la violencia, de uno u otro “bando”, a los contradictorios mensajes que vertían algunos personajes con el mero fin de confundir a la sociedad.

 

También repudio con total significación el comportamiento de los medios nacionales (principalmente los televisivos), que afanosamente y burlonamente están enfermando a la sociedad argentina por querer medir mas.

 

 

 Y personalmente, los culpo de ser la bacteria contaminante del pensamiento de los argentinos, para lo cual desde estos lugares, estos medios chicos, intentamos buscar la fórmula para erradicar ésta “peste”, ésta forma de hacer periodismo, que yo sin haberme educado para tal profesión, me doy cuenta que no conduce a nada. Sino, que induce. A qué induce? A la vulgaridad, a la trivialidad, a la mediocridad, a la ordinariez, al despecho, a la intolerancia, a la mala educación, la falta de respeto.

 

Volviendo a la expresión Democracia, ojalá ésta prosperidad perdure por los siglos de los siglos, y los hacedores de la institucionalidad de la democracia tengan la valentía de demostrarla y llevarla a cabo día a día.

 

 

(PODRIA CARATURARLO COMO EL CAPITULO DE UN ENSAYO, MÁS QUE COLUMNA DE OPINION, PERO…, TÓMENLO COMO QUIERAN) VICTOR HUGO BARZOLA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*